Tipo de suelo y su impacto en la retención de humedad
El tipo de suelo puede influir significativamente en la frecuencia con la que necesitas regar tu Labrusca. El suelo arenoso drena rápidamente y no retiene bien la humedad, lo que significa que se necesita riego más frecuente. El suelo arcilloso, por otro lado, retiene el agua por períodos más largos, reduciendo la frecuencia de riego. Un suelo franco, una mezcla entre arena y arcilla, suele ser ideal ya que equilibra el drenaje y la retención de humedad. Para probar la retención de humedad de tu suelo, excava un pequeño agujero de unos 15 centímetros de profundidad y llénalo de agua. Si drena en menos de 30 minutos, tu suelo es de drenaje rápido, lo que requiere un riego más frecuente.