Cayratia japonica es originaria del este de Asia, pero desde entonces se ha convertido en una maleza problemática en varias regiones del mundo. Su naturaleza invasora se debe principalmente a su capacidad robusta para reproducirse y propagarse rápidamente en condiciones favorables, a menudo desplazando a otras plantas nativas en los alrededores. Esta planta se prolifera produciendo grandes cantidades de semillas dispersadas por el viento, potenciadas por su hábito de crecimiento vigoroso que permite que las semillas se esparzan a grandes distancias. Además, esta planta destructiva puede regenerarse a partir de fragmentos de raíz y tallo, lo que hace que sea inmensamente difícil erradicarla y controlar su propagación. Su potencial para apoderarse rápidamente y modificar la vegetación nativa, combinado con su resistencia a los métodos de control, marca su impacto negativo en el paisaje de jardinería. Lo más preocupante es que cayratia japonica puede matar otras plantas en un jardín al asfixiarlas, lo que le ha valido el nombre común de 'Asesino de Arbustos'. Debido a estas características destructivas, es esencial mantener medidas preventivas y estrategias de respuesta rápida para gestionar la propagación de cayratia japonica.