Mostaza azul es originario de Asia Central, particularmente Uzbekistán y Kazajistán. Está clasificado como una maleza debido a su capacidad para propagarse rápidamente y colonizar grandes áreas, alterando el equilibrio de los ecosistemas locales. Una de las principales características que hace que mostaza azul sea una maleza tan exitosa es su prolífica producción de semillas. Cada planta puede producir hasta miles de semillas que permanecen en el suelo durante años, germinando cuando las condiciones son adecuadas. Mostaza azul también tiene raíces profundas, lo que hace difícil su eliminación completa. En los jardines, mostaza azul puede ahogar a otras plantas y se sabe que es perjudicial para ciertos cultivos, como trigo y alfalfa. También es resistente a varios herbicidas comunes, lo que contribuye a su estatus de maleza. Su principal método de propagación es a través de sus semillas, que son fácilmente transportadas por el viento, el agua, los animales o incluso la actividad humana.