Alhelí costero se origina en el oeste de América del Norte, específicamente en regiones con un clima notablemente más cálido. Adoptando las características de una maleza típica, se prolifera rápidamente, superando a las plantas cercanas en recursos como luz solar, agua y nutrientes. Esta competencia resulta en un crecimiento atrofiado y posible muerte para otras plantas, haciendo a alhelí costero perjudicial para tu jardín. Características a tener en cuenta incluyen sus flores brillantes de color naranja a amarillo que brotan en tallos delgados y erectos; su altura de entre 1 a 1.5 metros; y su capacidad para embarcarse en un encantador, aunque nocivo, crecimiento en tu jardín donde puede dominar significativamente la otra vegetación. El principal escándalo de propagación de alhelí costero es su producción prolífica de semillas. Sus semillas están diseñadas para dispersarse por el viento, lo que significa que son capaces de invadir un área mucho más grande, haciendo que los esfuerzos de control sean más desafiantes. Monitorear y controlar su propagación en tu jardín o campo es crucial para mantener una comunidad de plantas equilibrada.