Phelipaea es una planta parasitaria fascinante, que carece de clorofila y, por lo tanto, depende de las plantas huésped para obtener nutrientes. Por lo general, presenta un tallo de un llamativo color rojo púrpura y hojas en forma de escamas, adaptadas a su estilo de vida parasitario. Las flores tubulares, que suelen ser de un rojo intenso, emergen en racimos, creando un fuerte contraste con el follaje circundante, señalando su presencia en paisajes áridos.