Pino salado es una planta nativa de Eurasia y África. Se considera una maleza debido a su tendencia invasiva y su capacidad para competir con la vegetación nativa debido a su reproducción eficiente y rápida propagación. Este invasor agresivo puede crecer en matorrales densos, alterando significativamente el hábitat y reduciendo la biodiversidad. La nocividad de pino salado se manifiesta especialmente en jardines, ya que puede absorber grandes cantidades de agua, dejando menos para otras plantas, y también puede aumentar la salinidad del suelo, inhibiendo el crecimiento de otras especies. Los cultivadores deben buscar sus características distintivas: pequeñas flores de color rosa a blanco y ramas plumosas, sin hojas y escamosas. Si nota estos signos, actúe de inmediato. Pino salado se dispersa principalmente por semillas, que pueden ser diseminadas por el viento, el agua y hasta por la fauna. Pero también se reproduce vegetativamente, con nuevas plantas creciendo de fragmentos de raíces. Por lo tanto, extraígala del suelo solo cuando esté joven antes de que establezca un sistema de raíces extenso.