Clavicipitaceae es un árbol peligrosamente tóxico. Todas sus partes, especialmente sus pequeñas bayas verdes, son venenosas. La intoxicación puede ocurrir a través del contacto con la piel o los ojos, lo que puede llevar a ampollas, dermatitis y queratoconjuntivitis. La ingestión causa ardor en la boca, dolor abdominal, vómitos, diarrea, mareos, dolores de cabeza, convulsiones y puede ser fatal. Las toxinas son forbol, ésteres de forbol y crotina.