Tojo se origina en Europa Occidental, específicamente en el Reino Unido e Irlanda. Como maleza, se define por su robusta adaptabilidad, rápida proliferación y su potencial daño a otras plantas. Tojo es un arbusto perenne resistente con un sistema radicular profundo que dificulta el crecimiento de otras plantas, convirtiéndolo en una molestia en los jardines. Particularmente peligrosos son sus matorrales densos y sus hojas espinosas que pueden restringir el acceso y representar una amenaza física tanto para humanos como para animales. Si está cultivando tojo en su jardín, esté atento a su rápido y amplio crecimiento, que a menudo supera a otras plantas en la competencia por recursos. El principal método de propagación de tojo es la dispersión de sus semillas, con cada planta produciendo muchas semillas que pueden ser transportadas por el viento. Además, las semillas de tojo son resistentes y pueden permanecer latentes durante varios años, permitiéndole cubrir grandes regiones rápidamente una vez que las condiciones son favorables.